Rusia incorpora misiles aire-aire en VANT Giran-2

En los primeros días de diciembre, medios occidentales informaron que la Federación de Rusia introdujo modificaciones en un vehículo aéreo no tripulado de ataque Geran2- para permitir la integración de un misil aire-aire. La adaptación busca dotar a esta plataforma de una capacidad limitada antihelicóptero o de autodefensa frente a medios de intercepción aérea, alterando su empleo original como munición de ataque unidireccional.

El Shahed-136 fue concebido originalmente como un sistema de ataque unidireccional, con navegación preprogramada y alcance de varios cientos de kilómetros. En el transcurso del conflicto, algunas variantes evolucionaron hacia configuraciones con control en tiempo real, incorporación de cámaras y enlaces de datos. La adaptación más reciente incluye la instalación del misil R-60, un sistema aire-aire de guía infrarroja desarrollado en la década de 1970, equipado con una cabeza de guerra de varillas continuas diseñada para la destrucción de blancos aéreos, como helicópteros.

Imágenes difundidas por organismos ucranianos y analistas especializados en guerra electrónica muestran la instalación del misil R-60 en la sección frontal del Shahed-136/Geran-2. La interceptación de uno de estos ejemplares por un dron ucraniano tipo Sting indica que Rusia se encuentra evaluando el empleo del Shahed no solo como munición de ataque de un solo uso, sino como un vector con capacidad limitada de respuesta frente a interceptores aéreos.

La incorporación del misil altera el marco táctico de las operaciones de intercepción ucranianas. Aunque la plataforma mantiene las restricciones de velocidad, maniobrabilidad y techo propias del diseño original, la posibilidad de que algunos ejemplares estén armados obliga a modificar los procedimientos de aproximación. Cada intento de derribo introduce ahora incertidumbre sobre la configuración específica del dron y su eventual capacidad de empleo de armamento aire-aire.

Desde el punto de vista técnico, la integración del R-60 presenta limitaciones significativas. El misil fue diseñado para aeronaves de combate supersónicas y no para plataformas de baja velocidad. Su empleo requiere que el operador del dron dirija manualmente la aeronave hacia el objetivo, logre el ángulo necesario para que el buscador infrarrojo adquiera la firma térmica y mantenga esa alineación durante el tiempo suficiente para autorizar el lanzamiento.

En un contexto de ataques masivos por saturación, la incorporación de uno o más Shahed armados dentro de un enjambre de unidades visualmente idénticas introduce un efecto disuasivo. La probabilidad estadística de que un dron logre una posición favorable, aun con baja eficacia individual, obliga a la fuerza adversaria a aumentar distancias de seguridad, recurrir a medios de interceptación de mayor costo o revisar los protocolos establecidos para la neutralización de estas amenazas.

Redacción del Manual de Informaciones. 12/12/2025