Revista Manual de Informaciones 2025 - Vol. 67 Nº 3 / La cooperación militar entre Irán y Venezuela
La cooperación militar entre Irán y Venezuela

Fotografía de portada: El presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías es recibido por su homólogo iraní, Mahmoud Ahmadinejad, en una ceremonia en el palacio presidencial en Teherán el 19 de octubre de 2010; era su novena visita a Irán. Prensa de la Presidencia de Venezuela, licencia CC BY-NC-SA 2.0; original adaptado a la publicación.

La cooperación militar entre Irán y Venezuela

El 8 de febrero de 2022, miembros de los Frentes 10 y 28 de las disidentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Estado Mayor Central (FARC-EMC) aprovechaban la cobertura de la tupida selva y la oscuridad de la noche para dormir y reponerse. La organización colombiana había atravesado la frontera y estaba operando en Venezuela, en el estado fronterizo de Apure. El sueño se vería interrumpido a las tres de la mañana cuando el contingente fue atacado por sorpresa desde al aire por vehículos aéreos no tripulados (VANT) [1], que dejaron caer una nutrida lluvia de bombas sobre el campamento improvisado. Si bien no se supo el resultado inmediato de la acción, ya que la zona a pie es prácticamente inaccesible, baquianos del lugar relataron que días posteriores se encontraron “varios cadáveres pudriéndose al sol”. En un principio no se supo quiénes fueron los responsables del ataque, pero con el correr de los días se reveló que habría sido la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Todo indicaba que los medios utilizados habrían sido VANT artillados. Esto no fue reconocido directamente por las FANB, pero unos meses más tarde en un desfile militar se exhibieron los Mohajer-6 de origen iraní [2] (lo que da cuenta de la posesión de las estas capacidades). Este habría sido el primer uso real de un dron artillado por un país Latinoamericano. Este hecho reveló que la cooperación militar entre la nación persa y Venezuela es profunda. Este tipo de cooperación no es un hecho aislado en la historia de los países, sino que es un capítulo más en la larga historia de la relación de ambos países. Señalado esto, presentamos el objetivo de este artículo, que es identificar el aprovisionamiento y el desarrollo de algunas programas armamentísticos entre dichas naciones; primero desarrollaremos los antecedentes, luego veremos en qué dimensiones se realiza esta cooperación, y cerraremos con unas conclusiones de interés.

Primera etapa

El país caribeño y el estado persa establecieron relaciones diplomáticas en 1947. Comenzó siendo un vínculo formal: la distancia física y lingüística, la ubicación geográfica, una realidad cultural e histórica bien diferente no daban fuertes motivos para estrechar lazos. Sin embargo, la Naturaleza, que repartió en forma caprichosa los recursos naturales entre los estados, iba a darle a estos países una fuente de grandes riquezas –y de grandes problemas–, al encontrarse en el subsuelo de ambas naciones unas de las mayores reservas petroleras del mundo; se estima que ambas naciones poseen, sumadas, un tercio de las reservas mundiales [3] (Venezuela el 20 % e Irán el 13 %). 

Será este óleo elemento, primordial para una sociedad mundial que depende de los combustibles fósiles para el transporte y la energía, el que aglutinará a ambos estados por poseer ambos un interés nacional bien claro, determinado y diferenciado. Pero no sería solo la riqueza petrolera la fuente de atracción diplomática, sino sobre todo una dimensión política: ambos países percibían que se encontraban en una situación no equitativa de la distribución de la renta petrolera. 

A medidados de siglo pasado, el petróleo estaba controlado por un reducido grupo de corporaciones conocidas como las “Siete Hermanas” (Exxon, Shell, BP, Mobil, Texaco, Chevron y Gulf), que fijaban precios y cuotas de producción de manera unilateral. Los países productores —Irán, Irak, Arabia Saudita, Kuwait y Venezuela— percibían regalías fijas que representaban una fracción mínima del valor real del crudo exportado (un 10 %).

En 1951 el gobierno parlamentario de Irán buscó revertir la situación con una drástica decisión: la nacionalización de la Anglo-Iranian Oil Company, medida que habría puesto fin al control británico sobre el petróleo iraní. Esta amenaza a los intereses anglosajones fue erradicada dos años después, cuando el primer ministro iraní Mohammad Mossadegh fue derrocado mediante un golpe de Estado planificado por la CIA y el MI6 (operación Ajax) [4]. El Sah, que se había exiliado, retomó el poder. De todas formas, los británicos perdieron el monopolio sobre el petróleo iraní, y en el Sah había quedado la idea de obtener un mayor porcentaje de las riquezas de su país.

La respuesta a este problema la encontró en Venezuela, el gobierno de este país en vez de la nacionalización, impulsó la idea del fifty - fifty (en la que el 50 % de la riqueza petrolera debía corresponder al país productor). Esta doctrina evolucionó en la Organización de Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP) [5], en donde los países productores pudieran establecer cuotas y defender el precio ante las grandes multinacionales. El 14 de septiembre de 1960 en Bagdad se colocó la piedra fundacional con la firma de Irak, Kuwait y Arabia Saudita, Irán y Venezuela. Fueron estos dos últimos países los que ejercieron un liderazgo de facto en la organización.

La Revolución Islámica en 1979 no hizo mella en la relación entre ambos países; Venezuela fue uno de los primeros países en reconocer al régimen de los ayatolas [6]. Se trató de un caso en el que la pervivencia de los intereses materiales de los estados pueden tener más allá de las creencias religiosas o ideológicas.

Segunda etapa

Para presentar esta segunda etapa es necesario hacer algunas precisiones terminológicas. En cierta literatura sobre las relaciones internacionales, a estados como Venezuela e Irán se los suele etiquetar como rough state (cuya traducción es: estado canalla, o también, estado paria). En forma simple, según Lampas, la definición más simple es: “estados agresivos que tratan de alterar el equilibrio de poder del sistema internacional, ya sea mediante la adquisición de armas de destrucción masiva o el patrocinio del terrorismo internacional” [7]. Las definiciones no son inocentes: la etiqueta de estado canalla trae aparejada diversos tipos de sanicones militares, económicas y diplomátias.

Esta definición es tan solo una descripción de ciertos comportamientos externos que puede aplicarse a un sinnúmero  de casos; la única explicación que se da de esos comportamientos es que se trata de estados irracionales [8]. Por ello, para el autor, la racionalidad del comportamiento de estos estados se encuentra en que se trata de una búsqueda de supervivencia y de autonomía estratégica, calculada desde la percepción que tienen lo decisores del estado (y no desde una supuesta racoinalidad universal que es igual a la del estado hegemónico, esto último es propio).

Cuando analizamos como se conforma la percepción de la política exterior de estos dos estados, encontramos que desde los pináculos del gobierno la política estatal se entiende como un pars pro toto (la parte por el todo). Acá la supervivencia y la autonomía del partido o régimen se identifica con interés del estado.

Los regímenes de ambos países, el chavista y el del jurista (o de los ayatolas) alcanzaron el poder desplazando a élites vinculadas a occidente, especialmente a EUA. Ambos demandan total libertad de acción interior argumentando que sus doctrinas responden a criterios políticos de mayor trascendencia que las mismas instituciones estatales (sea bolivariana o islámica). En ambos la supuesta amenaza externa al estado (que en todo caso se trata de una amenaza al régimen) es argumento para el control social interno, lo que le permite señalar a sus propios ciudadanos como enemigos del estado.

En estos dos estados, el interés nacional parece definirse desde el interés del partido (régimen) [9]. Esta similitud del ejercicio del poder llevó a que ambos países vieran multiplicados sus puntos de coincidencias, sumándose al sector del petróleo aspectos militares, económicos y diplomáticos.

Esta precisión conceptual nos permite comprender la segunda etapa de las relaciones entre ambos países; etapa que, como adelantamos, se produjo con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999. Chávez ya había intentado un golpe en el ‘92, sin tener una postura ideológica marcada, más allá de cierto discurso nacionalista y antiimperialista, dirigido contra las élites venezolanas identificadas con los Estados Unidos y una aplicación inequitativa de la renta petrolera.

Chávez buscó utilizar a la OPEP como instrumento de su política exterior, lo que se tradujo en varios viajes hacia los países de Medio Oriente [10], donde Irán era parte del itinerario de sus giras. Esta visita fue correspondida por el presidente iraní Mohammad Jatami. La firma de los convenios de este período se caracterizó por estar enfocados en el desarrollo de la industria petrolera [11].

Ahora bien, es en la presidencia Mahmoud Ahmadinejad (2005 a 2013) que la relación bilateral adquirirá un carácter de especial intensidad. Ambos líderes consolidaron una alianza político-estratégica denominada por terceros como “Eje de la Resistencia”, por su actitud antisistémica. Esta alianza se materializó en la firma de centenares de acuerdos entre ambos países [12], entre estos, sobre aspectos militares.

Entre estos últimos encontramos, por ejemplo, el que establecía que se ensamblarían VANT en la nación sudamericana. El modelo que se ensamblarían sería el Mohajer 2, una aeronave de reconocimiento denominado Arpía [13] en la versión venezolana, utilizada por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Por otro lado, en 2010, medios de comunicación social (MCS) informaron que Venezuela e Irán habrían firmado un acuerdo secreto para el desarrollo de misiles balísticos de mediano alcance, además de la presencia de miembros de la Guardia Revolucionaria iraní [14].

Con la muerte de Chávez y el simultáneo fin del mandato de Ahmadinejad en el 2013 y la crisis económica venezolana, amén del retraimiento de la política exterior iraní a consecuencia del acuerdo nuclear de 2015, la relación bajó en la intensidad, aunque no desapareció de la agenda de ambos países [15].

Hacia 2020 se produjo un relanzamiento (la segunda fase de las segunda etapa) de la relación entre ambos países, esta vez centrada no para el desarrollo bilateral del sector hidrocarburos, sino en la ayuda iraní de tratar de restablecer una industria petrolera venezolana en estado de parálisis [16]. 

Pero la ayuda sería más profunda: el régimen chavista del sucesor Nicolás Maduro (2013) se presentaban cada vez más debilitado, por lo que la ayuda vendría por otros medios: ese mismo año el jefe del Comando Sur de EUA señaló que Irán no solo exportó armamentos hacia Venezuela, sino que envió miembros de su Fuerza Quds para mantener a Maduro en el poder.

En lo militar, que es la herramienta más fuerte que tiene el régimen para sostenerse, los periódicos iraníes informaban que desde su país habrían salido VANT Mohanjer-6, los primeros artillados para aumentar las capacidades de las FANB [17].

En 2021, Irán entregó lanchas misilísticas Zolfaghar (o Peykaap III), con misiles Nasr-1, más VANT (sin revelar que tipo). En junio del 22, el presidente Maduro, visitó Irán y firmó diecinueve acuerdos de cooperación con la nación persa, entre los que se destacan los acuerdos de defensa. El primer mandatario iraní devolvió la cortesía visitando Caracas en junio de 2023, donde se mostró interesado en incrementar el comercio bilateral [18].

Capítulo de la cooperación militar

Según información pública, la cooperación se compondría de los siguientes elementos (además de otros ligados a adiestramiento e inteligencia militar cuyas características no se conocen). En la actualidad los sistemas de armas que posee la FANB como consecuencia de esta cooperación son:

Vehículos Aéreos No Tripulados

De acuerdo con información de prensa que se dispone, este serían los VANT desarrollados en Venezuela con cooperación de Irán, a saber:

+ Antonio José de Sucre (Ansu). Este es un VANT de reconocimiento, basado en el dron iraní “Yazdan”. El mismo es un VANT de lanzamiento manual. Según MCS el mismo fue identificado en julio del 23 en el marco de una exposición de la FANB. [19]

+ Antonio José de Sucre 100 (Ansu 100). Este VANT fue presentado en un desfile militar en julio 22. Según el locutor se trata de un aparato “de observación, reconocimiento y ataque, con capacidad antitanque y antipersonal”. Según especialistas en inteligenica técnica, las imágenes les permitieron concluir que el Ansu 100 era una evolución del Mohajer-2 que fue armado con munición guiada Qaem, de origen iraní. [20]

+ Antonio José de Sucre 200 (Ansu 200).  Es un VANT que fue presentado en el mismo desfile. Fue descrito como una nave de “ala voladora, velocidad, alto sigilo y capacidad de observación, reconocimiento, ataque, caza antidrones, supresión defensa aérea enemiga”. [21] Según el análisis de las fotos fue un diseño basado en el Shahed Saegheh iraní, que es una munición merodeadora. [22]

+ Antonio José de Sucre 500 (Ansu 500). Es un VANT de ataque de despegue vertical, que según las imágenes que se tienen a disposición estaría basado en el dron iraní Shahin, que puede llevar cuatro bombas. [23]

+ Mohajer-6. Este es un VANT iraní, que según información de MCS habría sido adquirido por Venezuela en 2020. Es de reconocimiento y ataque, que puede estar dotado de bombas y misiles. Se sospecha que fueron usados en el ataque a las FARC-EMC, mencionado al comienzo del artículo [24].

+ Zamora V-1. Es una munición merodeadora basada en el Shahed 131/136 iraní. Según la información técnica dicha aeronave tiene una longitud de 1,5 metros, una envergadura de 1,5 metros y posee forma de ala delta recortada. Tiene un peso estimado de 35 kilogramos y es capaz de alcanzar velocidades de entre 120 km/h y 150 km/h, recorre una distancia de hasta 30 km,  con un techo de servicio de 2000 metros. Su control se efectúa a partir de una terminal remota con tecnología GPS. El Zamora V-1 utilizaría un proyectil de RPG-7 antitanque como su carga explosiva [25].

A la izquierda puede verse el Mohajer 2 iraní exhibido en la 40ª Exposición del Poder, en la Mezquita del Imam Khomeini (RA) en Teherán, el 1 de febrero de 2018, a la derecha la versión venezolana Arpía exhibida durante la feria aeronáutica Balanda 2016. Fotografía Mohajer 2: Madig Haghdoust, propiedad de Mehr Agencia de Noticias, licencia CC 4.0. Fotografía del Arpía: Carlos E. Perez S.L, licencia CC 4.0
A la izquierda puede verse el Mohajer 2 iraní exhibido en la 40ª Exposición del Poder, en la Mezquita del Imam Khomeini (RA) en Teherán, el 1 de febrero de 2018, a la derecha la versión venezolana Arpía exhibida durante la feria aeronáutica Balanda 2016. Fotografía Mohajer 2: Madig Haghdoust, propiedad de Mehr Agencia de Noticias, licencia CC 4.0. Fotografía del Arpía: Carlos E. Perez S.L, licencia CC 4.0

Misiles y cohetes

De acuerdo con la información que se pudo recopilar, los sistemas de cohetes y misiles de origen iraní que opera la FANB son:

* Lanzacohetes y cohetes Fajr-1: fue desarrollado por Irán en los ‘80, basado en el lanzacohetes chino Tipo 63, construido en los ‘60. El Fajr-1 es un cohete de 107 mm con un alcance de ocho km [26]. Según registro fotográfico, la FANB ha equipado con dicho sistema distintos vehículos y lanchas.

Qaem-1: es una munición guiada de origen iraní que pesa 12 kilos y puede utilizarse en VANT. Se la ha visto en el Ansu 100 y como en el en el Mohajer-6. [27] Según información de MCS tiene un alcance de hasta 40 km.

* CM-90. El 17 de abril de 2024, además de las nuevas instalaciones para las lanchas misilísticas Peykaap III ancladas en el apostadero naval Teniente de Navío Tomas Vega en el estado de Aragua, se inauguró un taller para los misiles antibuques CM-90 (modelo de exportación del Nasi-1). Estos son misiles antibuque que tienen un alcance de hasta 90 kilómetros y pesan 351 kg. [28]

Lanchas misilísticas

En 2021, la Armada Bolivariana incorporó al servicio activo las primeras lanchas rápidas de ataque Peykaap III, derivadas del modelo IPS-16 norcoreano. Se trata de unidades ligeras de alta velocidad y bajo perfil, concebidas para operaciones de interdicción costera y defensa asimétrica en aguas litorales. Desplaza aproximadamente 17 toneladas, con una eslora de 17 m, manga cercana a los 4 m y calado de 0,7 m.

Propulsada por dos motores diésel que le permiten alcanzar velocidades superiores a 50 nudos, está configurada para el lanzamiento de misiles antibuque, así como para portar ametralladoras pesadas o sistemas de cohetes ligeros. Además, se les puede incorporar los torpedos C-701/FL de origen chino.

Su desarrollo es el resultado de la estrategia de guerra asimétrica de superficie diseñada por los iraníes a consecuencia de las lecciones aprendidas de la guerra con Irak. Esta estrategia –desarrollada inicialmente para operar en el Golfo Pérsico– supone un ataque en enjambres de embarcaciones pequeñas contra navíos de mayor porte desde distintos lugares de la costa, seguido de una rápida retirada. La estrategia se complementa con misiles antibuques en la costa y el despliegue de minas antibuques [29].

Conclusiones

La cooperación militar de Irán y Venezuela es consecuencia tanto de aspectos geoestratégicos y estructurales (la posesión de significativas reservas de petróleo) como de la realidad política específica de cada país. Cada uno tiene un régimen que reduce significativamente o descarta las posturas o visiones de otros interesados. Los objetivos del régimen del gobierno se identifican con el interés del estado. Ambos significaron una ruptura con un orden cuyas élites estaban estrechamente relacionadas con los EUA, por lo que el sentimiento antiamericano es un fuerte componente que cohesiona la posición internacional de ambos países.

Las sansiones impuestas por ser considerados estados canalla favoreció que recurrieran a la cooperación para sortear las sanciones impuestas por parte del bloque de países liderado por los EUA. 

En el aspecto militar, los medios que ha adquirido y desarrollado Venezuela con la ayuda de Irán resultarían adecuados para las FANB cuya principal hipótesis de conflicto es una incursión naval y aérea desde el mar Caribe (con una posible ocupación posterior). Los VANT artillados brindarían apoyo a las operaciones cercanas y de combate directo.

En ese sentido las lanchas Peykaap III y los misiles CM-90 son una respuesta asimétrica a una flota de mar superior. La costa venezolana y la presencia de islas facilitaría la operación de esas embarcaciones para emular la estrategia asimétrica de superficie desarrollada por Irán. 

 

NOTAS

[1] MACÍAS, Alexander Javier. Con aeronaves rusas, disidencias y ELN pelean en la frontera, El Colombiano, 13 de Febrero de 2022.

[2] BERMUDEZ, Angel. Cómo Venezuela se convirtió con la ayuda de Irán en el ‘único país latinoamericano que cuenta con drones armados’, BBC Mundo, 30 de noviembre de 2022.

[3] es.statista.com/estadisticas/634776/reservas-mundiales-de-petroleo-distribuidas-proporcionalmente-por-paises/

[4] Esta operación se realizó en el contexto de la Guerra Fría, donde las potencias occidentales temían que Irán quedará en el bando soviético.

[5] Esta organización tendría su pico de influencia mundial en el año ’73 al provocar la Crisis del Petróleo. Las compañías automotrices se vieron impulsadas a modificar el diseño de sus automóviles para hacerlos más eficientes (materiales más livianos, diseños más pequeños) para disminuir el consumo.

[6] CARDOZO, Alejandro y NIÑO, Cesár. Irán y Venezuela: del realismo periférico a la diplomacia resiliente (1999-2023), Revista Relaciones Internacionales, Universidad Nacional, Costa Rica, enero-junio 2023.

[7] LAMPAS, Nikolaos. Rogue State Behavior. International Studies, Oxford. Agosto 2022.

[8] Con lo que no se explica nada, ya que justamente, el fenómeno se debe explicar desde la racionalidad del actor, no solo de la del observador.

[9] No es sencilla la definición, ni teórica ni práctica, de lo que es el interés nacional. Si bien uno podría postular un interés nacional racional para cada estado, analizando su situación particular (geográfica, demográfica, cultural, etc.) en la práctica este interés es resultado de una la confluencia de varias visiones de actores particulares (políticos, económicos y sociales); visiones que se transforman en políticas permanentes. En los países de partido único y libertades políticas suprimidas el interés nacional es definido desde una única visión, la del régimen; por otro lado, los organismos estatales dejan de responder al estado, para responder al régimen. Por ejemplo, los militares no juramentan por la patria, sino por la revolución o el caudillo.

[10]  En el 2000 visitaría diez países: Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Irak (aún gobernado por Hussein), Indonesia, Libia, Nigeria y Argelia, para invitar personalmente a sus jefes de Estado, fortalecer la unidad de la organización y estabilizar los precios del crudo.

[11] CARDOZO, A. y NIÑO, C., Op. Cit., pp. 175-177.

[12] CARDOZO, A. y NIÑO, C., Op. Cit., pp. 178-179.

[13] EU, ‘vigilante ante aviones no tripulados de Venezuela, La Vanguardia, 15 de junio de 2012.

[14] Venezuela e Irán arman una base militar, Perfil, 16 de enero de 2011.

[15] CARDOZO, A. y NIÑO, C., Op. Cit., pp. 179-180.

[16]  Como contraprestación, aeronaves cargadas de oro que partían de Carcas a Teherán.

[17] WALSH, John. U. S. Military: Iran Is Sending Arms and Troops to Help Venezuela. Forbes, 2 de diciembre de 2020.

[18] CARDOZO, A. y NIÑO, C., Op. Cit., pp. 180-181.

[19]  MITZER, Stijn y OLIEMANS, Joost. El manual Oryx de drones iraníes. Oryx, 8 de octubre de 2022.

[20] El régimen de Nicolás Maduro mostró por primera vez los drones iraníes de combate ensamblados en Venezuela, Infobae, 6 de julio de 2022.

[21] Idem.

[22] Venezuela’s Zolfaghar boats are just the latest military equipment provided by Iran, France24.

[23]  Idem.

[24] CARDOZO ÁLVAREZ, Ramón. Venezuela, plataforma militar del eje Rusia-Irán, DW, 23 de julio de 2025.

[25] LUCHETTA, Joel. Las Fuerzas Armadas Bolivarianas de Venezuela apuestan a la producción de un dron de ataque copia del iraní Shahed 131/136, Zona Militar, 13 de abril de 2024.

[26]  BRAVO, Douglas. La Infantería de Marina venezolana recibe lanzacohetes múltiples iraníes Fajr-1, Defensa.com, 21 de julio de 2021.

[27] BERMÚDEZ, A. Op. Cit.

[28] HERNÁNDEZ, Carlos. La Armada de Venezuela inaugura taller de misiles antibuque CM-90, Infodefensa, 17 de abril de 2024.

[29] PEREZ TRIANA, Jesús Manuel. Irán y la Guerra Naval Asimétrica, Revista General de Marina, España, Julio 2011, tomo 261.