Introducción
América el Sur es un continente rico en espacios acuíferos, cuencas, ríos y demás vías fluviales. Entre los cursos de agua que ocupan los primeros lugares de relevancia, se encuentra el Río Paraguay. Con sus más de 2600 kilómetros de recorrido es una vía de comunicación para aquellos países del Cono Sur que comparten sus orillas (Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay) con el resto del mundo.
El Gobierno de la República del Paraguay busca desde hace años mejorar la navegación en el tramo bajo su soberanía. Con este fin en mente ideó, junto a los Estados Unidos de América (EUA), un proyecto al que se denomina “Plan Maestro para la Navegabilidad del Río Paraguay”. El acuerdo con este país se firmó en marzo de 2023 en Asunción y tiene como objetivo mejorar la navegación del río; contempla la elaboración de estudios y evaluaciones para la proyección de futuras obras de infraestructura.
Un poco de geografía y un poco de historia
Este plan, que pareciera ser una iniciativa reciente del gobierno, es en realidad un anhelo perene de la República del Paraguay. Pero antes de presentarlo en detalle, pondremos en contexto al lector haciendo una descripción geográfica del río y del país para entender su implicancia en la economía del país, sobre todo con su comercio exterior.
Ubicado en el centro de América del Sur, el Río Paraguay es el segundo más extenso de la Cuenca del Plata. Sus aguas tributan al Paraná, al que le aportan un caudal promedio de 4.300 m3/s. Nace en las mesetas sureñas del Brasil, precisamente en el estado de Mato Grosso do Sul, a 3.000 metros de altura sobre el nivel del mar.
En su recorrido puede estudiarse en tres etapas: una primera, la del Paraguay superior, con una longitud de 1.670 kilómetros, desde su naciente hasta la frontera de Paraguay con Brasil. En una segunda etapa, el Paraguay medio, con 581 kilómetros de extensión hasta la localidad de Itá Pirú, al norte de Asunción. Y, por último, la tercera etapa, el Paraguay inferior, la de menor extensión, que recorre 350 kilómetros hasta la confluencia con el Río Paraná.
Su pequeño desnivel, de 5 a 6 centímetros por kilómetro, facilita la formación de meandros y es causa de la lentitud y tranquilidad de su caudal. Sus aguas recorren distintos paisajes de humedales, playas, lagunas, bancos de arena, afloramientos rocosos, palmares y bosques. De su lecho emergen diversas islas, principalmente en el tramo que comparten Argentina y Paraguay, cuyos dominios se atribuyen por un acuerdo que adjudica la soberanía de cada una según su adyacencia al territorio de una u otra.
El río, componente de la hidrovía Paraguay-Paraná
El río Paraguay es uno de los componentes principales de la hidrovía Paraguay-Paraná, una vía de comunicación fluvial entre los cinco países que forman parte de la Cuenca del Plata: Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Esta hidrovía es un medio de integración regional de alto valor, siendo un eje político, económico y social de América del Sur. En ella circulan embarcaciones comerciales llevando y trayendo miles de toneladas de granos, algodón y carne vacuna, y productos industriales.
Configura una vía navegable de una extensión de 3.442 kilómetros que conecta desde Puerto Cáceres en Brasil hasta Nueva Palmira en Uruguay. En el medio toca Puerto Busch en Bolivia, Asunción y los puertos de Rosario y Zárate en el río Paraná. Los dos ríos que la conforman, el Paraguay y el Paraná, presentan características y dificultades similares. Por un lado, la escasa pendiente permite que las barcazas naveguen tranquilamente, pero, al mismo tiempo, su profundidad alcanza tan solo los 12 metros. Esta condición facilita la acumulación de sedimentos y exige, a su vez, una necesidad constante de dragado para poder conservar la profundidad y cuidar la navegabilidad del río
La normativa de la hidrovía se rige bajo el Acuerdo de Transporte Fluvial firmado en 1992 por representantes de los cinco estados parte. La organización cuenta con un comité intergubernamental, el órgano político máximo encargado de establecer las normas, custodiar la funcionalidad y cumplimiento del Acuerdo, coordinar las políticas de los países involucrados, y todo lo que esté a su alcance para consolidar y fomentar la navegación. Mientras el Comité es el encargado de la institucionalidad y establecimiento de las reglamentaciones, la Secretaría Ejecutiva lleva a cabo todas las iniciativas que este considera necesarias para el correcto funcionamiento.
Como se explicará luego, el transporte fluvial se presenta como una alternativa económica y ambientalmente recomendada. No solo puede desplazar más toneladas en una sola unidad, sino que también tiene un índice de contaminación menor. En este sentido, una mejora integral de la hidrovía permitirá facilitar el uso de esta, reducir costos de transporte por la ventaja que presenta el transporte fluvial, ofrecer productos más competitivos en el mercado, impulsar las economías regionales y nacionales para mejorar el Mercosur, desarrollar la industria con nuevos polos en torno a las terminales portuarias y monitorear las condiciones ambientales, entre tantos otros beneficios. El Acuerdo de Transporte Fluvial por la hdrovía Paraguay-Paraná es el principal instrumento para lograr y facilitar la obtención de estos objetivos.
Comercio exterior del Paraguay
En este marco se encuentra la República del Paraguay. Con una superficie de 406.751 km2 y poco más de seis millones de habitantes, es uno de los países de menor extensión en Sudamérica. En su economía, pequeña y abierta, se destaca la producción agropecuaria –principalmente de soja y carne vacuna– y está dedicada mayormente al comercio exterior. Aunque se caracteriza por su aislamiento en relación con el mar, Paraguay ha sabido posicionarse adecuadamente en el mercado y ser un estado competitivo.
Los productos paraguayos deben recorrer 1.000 kilómetros para salir al mar y llegar al resto del mundo. Lo que pareciera ser una debilidad para su competitividad el país lo transformó en una ventaja respecto a los demás países. Esto se entiende si consideramos que Paraguay opera el 94% de todo el comercio fluvial que se traslada por la hidrovía. En poco más de tres décadas pasó a transportar de 700.000 toneladas a 23 millones. Cabe mencionar, además, que cuenta con una flota de más de 3.000 barcazas, la más grande de la región, seguida por Brasil y luego por Argentina –esta posee cerca de 2600 barcazas[1]–, y la tercera a nivel mundial, después de Estados Unidos y China.
El 80% del comercio exterior de Paraguay se transporta a través de la hidrovía, que, como sabemos, es su única salida a los mercados de ultramar de este país sin litoral marítimo. Aunque posee la alternativa del terrestre o aéreo, el fluvial presenta ventajas superlativas. Es la opción más rentable en términos económicos y ambientales. Ilustrándolo con cifras: para transportar 45.000 toneladas de granos se necesitan 30 barcazas, mientras que para hacerlo por la vía terrestre se requieren 900 vagones, que lo encarecen 8 veces, o 1.607 camiones, que aumentan hasta 20 veces el precio. Además, es un medio que requiere menor inversión, mantenimiento y consumo de energía. Así el transporte fluvial es un medio cuya incidencia en el precio es baja y se muestra como la solución más práctica que favorece el comercio.
El río es para la República del Paraguay una ventaja, pero al mismo tiempo una preocupación. Las características de su lecho antes mencionadas —la acumulación de sedimentos y poca profundidad— requieren de un constante dragado para permitir la navegación de las barcazas y circulación de los productos comerciales. A esto se le suma que durante los años 2019-2022 la Cuenca del Plata sufrió una sequía que disminuyó el caudal del río y afectó directamente a la navegación de la región.
Ante esta situación, Paraguay tuvo que buscar la forma de llevar a cabo el Plan Maestro para la Navegabilidad del río, el proyecto que le permitiría mejorar la condición de la vía y no interrumpir su comercio. Con el fin de completar este anhelo firmó, un memorándum con los Estados Unidos para empezar con los estudios y primeros movimientos de esta iniciativa.
Un memorándum para un plan
El 17 de marzo de 2023 la República del Paraguay y los Estados Unidos de América firmaron un Memorándum de Entendimiento para la Elaboración de un Plan Maestro para la Navegabilidad del Río Paraguay. El objetivo del memorándum es elaborar un plan para mejorar la navegación e incluye la formulación, evaluación, comparación y selección de alternativas económicamente viables, sociales y ambientalmente sostenibles y técnicamente solidas. Este plan es la solución que prevé el estado guaraní para resolver las problemáticas de navegabilidad del rio que afectan a la economía del país.
El memorándum contempla, en principio, ocuparse del tramo del río bajo soberanía paraguaya, que está comprendida desde la confluencia con el Río Apa hasta el Pilcomayo; aunque podría extenderse a tramos compartidos del río Paraguay con otros países ribereños con un consentimiento expreso de los respectivos estados. Tiene prevista una inversión de hasta US$20.000.000 financiados por el estado paraguayo, aunque podrían recibirse donaciones del exterior.
El acuerdo no incluye la realización de obras de infraestructura o modificación del río, sino que relevará información de los aspectos físicos naturales. Este relevamiento será realizado con el apoyo del Cuerpo Técnico de Ingenieros de los Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés). Este es un organismo militar especializado en el desarrollo de vías e ingenierías fluviales y en el manejo del agua; por ejemplo, tiene a cargo la gestión de la cuenca del río Mississippi, su navegabilidad y de reducción de riesgo de inundaciones.
Los datos obtenidos a partir de estos trabajos permitirán diseñar intervenciones para mejorar la navegabilidad, sea mediante dragados, señalización, balizamiento, etc. y seleccionar la alternativa viable más económica, ambientalmente sostenible y técnicamente. Estos estudios abracarán también las necesidades de las poblaciones ribereñas, principalmente la de aquellos grupos más vulnerables a la variabilidad de las cotas. El memorándum no es óbice para que se continúe compartiendo información con los países ribereños que conforman la hidrovía, respetando lo que establece el Acuerdo firmado por los cinco países en 1992. Todos los trabajos y estudios técnicos que se realizarán serán de cooperación bilateral, es decir, entre los profesionales norteamericanos y los paraguayos.
Los intereses en torno a la navegabilidad del río
Como se mencionó anteriormente, entre los países que integran la hidrovía Paraguay-Paraná existe la firma de un Acuerdo que determina el comportamiento de las partes respecto a esta vía. En el artículo 20 determina que cada responsable de un puerto tiene la obligación del mantenimiento y mejora de las obras y servicios esenciales, tales como profundidades y señalizaciones. Aunque esta cláusula señale que Paraguay ha asumido también por su parte mantener las condiciones de su tramo y el Plan Maestro sería una herramienta muy útil, no debe dejar de causar curiosidad el involucramiento en este trabajo de los técnicos norteamericanos (y la bilateralidad de la información que se releve).
Dada la ubicación geográfica de la hidrovía que facilita el comercio de algunos países de América del Sur con el resto del mundo, se trata de una vía de comunicación estratégica para la región. El último registro del flujo de carga total anual transportados a lo largo de la hidrovía en todo el 2023 fue de más de 25 millones de toneladas. Este número no solo señala la importancia comercial y de oportunidades de la vía, sino que dimensiona el caudal de soja, maíz, arroz, azúcar, carne y otros productos transportados que involucran a los países ribereños y a todos los que comercializan en estas aguas.
La hidrovía se volvió un foco de intereses y, por lo tanto, de negociaciones y conflictos, tanto por su dragado, control, administración, cobro de peajes y por las riquezas que allí circulan[1]. Para ver un ejemplo, en la hidrovía trabajan 3.000 barcazas y 200 remolcadores de bandera paraguaya. Pero, de las 53 empresas que las operan, solo seis son propiamente de esta nacionalidad, mientras que el resto son extranjeras y en su mayoría, norteamericanas y, en menor medida, chinas.
Estados Unidos tiene una alta presencia en el flujo de las embarcaciones y, aunque los involucrados en la toma de decisiones son los estados parte del Acuerdo del Transporte de la hdrovía Paraguay-Paraná, por la dimensión de sus inversiones también le es relevante la navegabilidad y libertad de tráfico. De allí su interés en cooperar con la República del Paraguay en todo lo que sea la mejora en la navegabilidad de la vía.
Un plan, muchos intereses
En este artículo nos centramos en el Río Paraguay por ser un destacado componente de la Cuenca del Río de la Plata y dentro de ella, un elemento esencial de la hidrovía Paraguay-Paraná. Este río abarca más de un tercio de su recorrido y conecta cuatro países: Bolivia, Brasil, Paraguay y Argentina. Para Bolivia y Paraguay, es una vía estratégica de primer nivel, ya que al ser países mediterráneos –situados en el corazón del continente– es la única vía comunicación por agua con el resto del mundo.
Destacamos las ventajas que presenta el transporte fluvial por sobre el terrestre y el aéreo, que lo hacen una alternativa más económica y sustentable para el traslado de grandes volúmenes de mercancías, especialmente de los productos primarios de exportación. Sin embargo, esta vía no deja de presentar sus desafíos, especialmente por ser un río sedimentario, es preciso mantener la navegabilidad conservar mediante el dragado una profundidad óptima para el traslado de las barcazas; además del balizamiento e infraestructura portuaria.
El gobierno de Paraguay, siendo consciente del activo estratégico que resulta su río principal, considera fundamental elaborar un Plan Maestro de Navegabilidad que pueda superar en forma acabada las dificultades mencionadas; su economía y el bienestar de la población dependen de ello. Un plan de semejante envergadura requiere contar, a su vez, de un gran volumen de información relevante, precisa y oportuna. Para esto, firmó el memorándum de entendimiento para la elaboración del plan. Busca trabajar en forma bilateral junto con la USACE, el cuerpo de ingenieros de los Estados Unidos de América especializado en vías fluviales, con experiencia en la gestión fluvial del Mississippi.
Con esta información sensible y estratégica, que manejarán ambos países, el Paraguay contará con los estudios y análisis necesarios que le permitirán conocer el estado de la vía y determinar las obras más sustentables y técnicamente viables. Este conocimiento será el que se volcará en el Plan Maestro mejorar la navegabilidad del Río Paraguay.
La firma de este memorándum de entendimiento no es para los EUA un hito más en la cooperación con este país, sino que tiene un valor especial, que lo lleva a ser un aliado estratégico en la gestión de la sección paraguaya de la hidrovía. Paraguay, además de producir los bienes exportables, principalmente la soja, también posee bajo su bandera una inmensa flota fluvial, que brinda servicio de transporte a los demás países que utilizan la hidrovía; una parte significativa de esta flota es de capitales norteamericanos.
Por lo tanto, Paraguay no solo emerge como un estado competitivo en el comercio de la región, sino que la colaboración con el cuerpo de ingenieros de la USACE le permitiría seguir desarrollando su comercio exterior por medio de la navegación del río. Además, el estado norteamericano con este trabajo bilateral lograría, a su vez, hacer presencia en un lugar estratégico como lo es la hidrovía Paraguay-Paraná.
Otras fuentes
senado.gov.py
hidrovia.org
mre.gov.py
swissinfo.ch
magyp.gob.ar