Revista Manual de Informaciones 2025 - Vol. 67 Nº 3 / Conducción operacional rusa en ucrania. Primera fase.
Conducción operacional rusa en ucrania. Primera fase.

Conducción operacional rusa en ucrania. Primera fase.

La maniobra operacional

Cuando se analizan las operaciones ejecutadas por las fuerzas armadas de la Federación de Rusia en la campaña de Ucrania, se puede identificar una primera fase con el despliegue de una clara maniobra operacional ofensiva convergente del tipo de aproximación directa. Esta maniobra comienza con la señal de partida el 24 de febrero de 2022 y continua hasta la pausa operacional de fines de marzo –cuando las fuerzas rusas reconfiguraron sus esfuerzos y rediseñaron su diseño operacional retirándose prematuramente de las cercanías de la capital de Kiev–. 

Por motivos jurídico-político se la denominó Operación Militar Especial, para evitar la categoría de estado de guerra; responde a un concepto de guerra limitada en la doctrina rusa, que no implica la movilización equivalente a una guerra total. Con ello se reducía el impacto informacional Internacionalmente, al buscar enmarcar la acción como una operación de seguridad o “medida coercitiva” dentro del espacio postsoviético, no como agresión interestatal.

Trazados el calco de los ejes de avance sobre un mapa de Ucrania, se puede distinguir claramente como los esfuerzos operacionales rusos se dirigen hacia Kiev, la capital del país del oponente, sin puntos decisivos previos. Estas líneas de avance convergen directamente sobre el centro de gravedad de las defensas ucranianas materializadas por las brigadas mecanizadas y blindadas, cuya responsabilidad es la defensa del centro político del estado (ver figura 1 en la sección infografías).

Este tipo de aproximación directa no es imposible, pero presupone: (1) una adecuada superioridad de medios, (2) disponer de mayor velocidad y movilidad que el enemigo, (3) poseer una capacidad adecuada de coordinación de los esfuerzos en espacio y tiempo, (4) excelente capacidad de comando y control y (5) una adecuada ejecución de las operaciones de velo y engaño para evitar la pérdida de sorpresa. Estos elementos fueron mal ponderados por las fuerzas rusas.

Ahora bien, con respecto al factor sorpresa, que es necesario para ejecutar este tipo de aproximación, la fecha del inicio de las operaciones y la conformación de la maniobra rusa fue hábilmente descubierta por los sistemas de inteligencia artificial cedidos por los Estados Unidos de América (EUA) y otros actores aliados en apoyo a Ucrania. La inteligencia ucraniana se nutrió de datos, información geoespacial e imágenes tomadas por satélites de observación terrestre. Estos datos facilitaron la determinación de las capacidades, intenciones y dispositivo de las fuerzas rusas.

El factor geográfico estuvo a favor de Rusia, la maniobra convergente fue facilitada por la posición geográfica relativa de ambos países (incluyendo Bielorrusia y Crimea), y la forma que dibujan sus fronteras. De este a oeste se dibuja una curva convexa que rodea a Ucrania. Esta queda con la retaguardia cubierta, en las fronteras con Polonia, Eslovaquia, Hungría, Rumania y Moldavia.

La posición geográfica relativa permitió la ejecución de este tipo de maniobra convergente en cuatro ejes de ataque. La maniobra operacional consistió en un esfuerzo principal con punto de aplicación en la localidad de Kiev, compuesto por diecisiete grupos tácticos de batallón en primera línea y una reserva con dos divisiones aerotransportadas y tres esfuerzos operacionales secundarios. Estos esfuerzos fueron: al norte, un esfuerzo operacional compuesto por veinte grupos tácticos de batallón y una reserva operacional de dos cuerpos de ejército; y al sur, dos esfuerzos operacionales con puntos de aplicación en Mariúpol y Jerson con trece grupos tácticos de batallón respectivamente y una reserva operacional compuesta por dos cuerpos de ejército y una división de asalto aéreo.

Diseño operacional de la Operación Militar Especial

Nuestro interrogante en este punto es: ¿Cuál fue el posible diseño al idear este arte operacional en la Operación Militar Especial del comando ruso, desde la perspectiva de nuestra doctrina?

Antes de introducirnos en el asunto, nos es necesario mencionar un aspecto de las fuerzas armadas rusas. No adoptan un método de planeamiento similar al nuestro a nivel operacional, sino que mantienen conceptos del arte operacional de Tukhachevsky concernientes a la Batalla Profunda (mencionado supra). Además, actualmente han tomada la ya popular y mal llamada Doctrina Gerasimov y el concepto de control reflexivo que prima en sus estrategias de guerra de información.

Habiendo aclarado esto, podemos llegar a un posible diseño operacional ruso en términos más cercanos a nuestra forma de entenderlo: se establecen líneas de esfuerzo operacional correspondientes al ámbito terrestre, naval, aéreo y al ámbito entorno a la información –materializada esta por la línea de esfuerzo de operaciones de información–. A estas se le suman líneas de fuerzas de operaciones especiales y de asuntos civiles.

A su vez, como parte de la estructuración del estado final estratégico se identifica la necesidad de deponer al gobierno del mandatario Zelinsky, la instalación de un gobierno prorruso y la seguridad de la población en la región del Dombas. Asimismo, se vinculan con el efecto final operacional en la medida en que se define como la situación militar a crear, modificar o mantener, y es representada por la conquista de la Región del Dombas y la destrucción de las Fuerzas Armadas ucranianas.

Esto se puede apreciar en la figura 2 (que se encuentra en la sección infografías), donde las líneas de esfuerzo –las trayectorias que sigue una fuerza atacante para alcanzar el objetivo– están dirigidas de manera directa hacia el centro de gravedad ucraniano, sin transitar por demasiados puntos decisivos –los objetivos tácticos u operacionales cuya captura o neutralización es necesaria para que las líneas de esfuerzo tengan éxito–. En esta primera fase de la guerra, el centro de gravedad ucraniano a nivel operacional se constituyó con las fuerzas blindadas y mecanizadas en la defensa de Kiev.

Por el lado ucraniano, parte de sus aptitudes críticas que se constituyeron como capacidades primarias para generar fuerza o aptitud al centro de gravedad fueron la preparación de las posiciones y el diseño defensivo de la capital. La defensa estaba favorecida por la alerta temprana brindada por la inteligencia artificial antes mencionada, que proveyeron los países de la OTAN, especialmente los EUA, con su capacidad de obtención de información de imágenes satelitales y los abastecimientos logísticos y materiales para el combate antitanque.

Se trató de información provista por satélites de la constelación Maxar, de órbita terrestre baja (LEO por Low Earth Oribt). El flujo de información de estos sensores depende de su tiempo de revisita sobre un objetivos o área de interés, en este caso fue de hasta quince veces por día, es decir, cada hora y media. Con una resolución espacial de hasta quince centímetros, esto es el tamaño del píxel de la imagen, tiene la capacidad suficiente para identificar personal y material.

Para que el centro de gravedad ucraniano fuera totalmente operativo se establecieron como requisitos críticos los abastecimeintos logísticos, el personal militar y civil movilizado y la inteligencia de alertas que brindó a tiempo la alerta temprana estratégica. Mientras que sus vulnerabilidades críticas, capaces de ser neutralizadas, se materializaron por la desmovilización de sus reservas, el ataque aéreo a sus bases y aeródromos y el abastecimiento de material para el combate antitanque.

Organización de las fuerzas terrestres rusas: grupo táctico de batallón

Para llevar adelante la ofensiva, las fuerzas terrestres rusas se organizaron en grupos tácticos de batallón. Estos consisten en fuerzas modulares sobre la base de batallones de infantería pertenecientes a las grandes unidades de combate o brigadas rusas. Su estructura puede variar dependiendo de las necesidades operacionales y los efectivos disponibles. Suelen estar compuestos sobre la base de un batallón de infantería mecanizado, integrado por al menos dos o cuatro compañías de infantería mecanizada, a la cual se agregan elementos de artillería, exploración, ingenieros y, además, elementos de guerra electrónica y logísticos (secciones de mantenimiento de arsenales y equipos de evacuación de heridos).

Como se puede apreciar en el gráfico de organización, los grupos tácticos de batallón se encuentran compuestos por tres compañías de infantería (dos secciones de infantería y una antitanque), una batería de artillería, además de otros elementos de nivel sección de diferente naturaleza. Estos elementos pueden ser de exploración, tiradores especiales, defensa antiaérea, ingenieros, comunicaciones, guerra electrónica, ametralladoras pesadas, lanzagranadas, o de misiles y cañones antitanque.

Estos grupos tácticos de batallón tuvieron falencias durante las operaciones por lo que se transformaron en formaciones de destacamentos de asalto. Estas falencias se dieron, en primera medida, porque carecían de una plana mayor con función de asesoramiento y asistencia para el planeamiento de las operaciones. Por esto mismo, luego se los dotó de una plana mayor a cada uno de los grupos tácticos. También se los proveyó de una sección de aeronaves no tripuladas para la obtención de información de nivel táctico, una sección de tanques y una sección apoyo para que contribuyan como elementos de apoyo de fuego directo a la infantería y que contribuyan al desaferramiento de fuerzas empeñadas en caso de ser necesario.

Como se puede aprecian en la figura 3 (en sección infografía) en que se comparan los grupos tácticos rusos con los equipos de combate de brigada del Ejército de los Estados Unidos de América. En ella se ve que dos grupos tácticos de batallón rusos integran una brigada mecanizada rusa (que en total tiene 20 tanques, 80 mecanizados de infantería y un máximo de 1600 hombres). La brigada rusa está en inferioridad de medios en una relación de poder de combate respecto a la americana en una relación (aproximada) de 2 a 1.

Célula de operaciones de información

Una novedad en los estados mayores de ambos bandos fue la incorporación de células de operaciones de información dentro de los estados mayores de nivel de división y componente terrestre del teatro de operaciones. Su efectividad fue evidente por parte de los ucranianos en las primeras fases de la operación. Fue en ese momento en el que se conformaron células ad hoc o equipos de trabajo especializados para funciones determinadas como selección de objetivos (targeting) y operaciones de información. Con la contribución de estas células dentro de los estados mayores se pudo atacar el sistema de comando y control ruso de manera directo. Localizaron e identificaron a personalidades militares de interés y ejecutaron acciones directas para su destrucción o neutralización.

Con respecto a la célula de operaciones de información, en la tabla se muestra un estimado de la organización dentro de los estados mayores. Estaría compuesta por un jefe de célula o equipo de trabajo; un analista de inteligencia encargado de la reunión de información, procesamiento, registro y análisis de la información pertinente; un gestor de contenidos, encargado de crear el contenido informativo a ser diseminado por medios digitales o analógicos; un especialista en redes sociales, que gestiona cuentas y perfiles falsos que contribuyen a la diseminación de los mensajes; y un analista de datos, que se encarga de reunir y analizar datos para evaluar la efectividad y alcance de las operaciones ejecutadas –que vendría a desempeñarse como un evaluador de daños de las operaciones de información–.

Esto último no deja de ser complejo, ya que los efectos producidos por las mismas no son de características físicas y son difícilmente identificadas y ponderadas por medios de obtención de información. Normalmente estos analistas trabajan con cuatro formas generales de evidencias a fin de evaluar el daño moral, ya que el punto de aplicación de las operaciones de información es la psiquis del enemigo.

La primera forma de evidencia es la acción de respuesta, y consiste en que el público blanco tenga un comportamiento o conducta específica ante la exposición del mensaje de propaganda o comunicación social aplicativa al combate. La segunda son los indicadores indirectos que no están incluidos específicamente en el mensaje de propaganda; la tercera, se obtiene de los datos que reúnen mediante los análisis de entrevistas operacionales tomadas directamente al público blanco, materializado por tropas enemigas; la cuarta, los datos obtenidos del público espectador, compuesto por el personal propio recuperado y/o civiles dentro del teatro de operaciones.

Por último, la célula sería integrada por un especialista en medidas de seguridad de contrainteligencia. Este sería el encargado de identificar posibles ataques o acciones de obtención de información por parte del enemigo y diseñar medidas de seguridad para proteger no solo al estado mayor, sino también a las tropas que le dependen en caso de filtrarse información sensible que faciliten la acción directa de operaciones por parte de tropas enemigas.

Conclusiones

A manera de conclusión, podemos mencionar que la concepción de una maniobra operacional y el logro del efecto final operacional se ve facilitado por la inclusión de elementos del ambiente operacional que hasta el momento en nuestra doctrina no estaban contemplados. Puntualmente, se destaca la inclusión de las operaciones dentro del ambiente del ciberespacio y el espacio exterior.

En este último dominio hasta el momento se individualizan particularmente la obtención de información por parte de satélites de imágenes con sensores ópticos y radares de apertura sintética que ayudan a localizar e identificar unidades enemigas. Por ello, se identifica a futuro una probable evolución de las operaciones militares en el ámbito espacial, empleando armas de energía dirigida y proyectiles de energía cinética para el derribo de satélites en órbita.

A su vez, la obtención de imágenes satelitales, alimentan los sistemas de inteligencia artificial, los cuales facilitan el desarrollo de modos de acción y la identificación de capacidades a disposición del enemigo con apreciable eficiencia.También, las células de operaciones de información y targeting incluidas dentro de los estados mayores facilitan la economía de fuerzas, la integración y la sincronización de los efectos en tiempo, lugar y alcance. A su vez se vieron favorecidos en este conflicto por el uso intensivo a nivel táctico de drones y aeronaves no tripuladas.

Por último, respecto a la maniobra de aproximación directa, si bien esta tuvo elementos necesarios para lograr el objetivo, hay dos que se destacan en su detención: en el aspecto externo, Ucrania logró articular una defensa de la capital en gran medida gracias a la inteligencia provista por los aliados; y en el aspecto interno, la inteligencia le permitió a sus fuerzas realizar golpes en lugares estratégicos para debilitar la capacidad de combate de la punta de lanza rusa. Por otro lado, las falencias de las fuerza rusa hacían que a medida que se profundizaba el avance en territorio enemigo se debilitaran tanto las capacidades de comando y control como la cadena logística